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Los superalimentos. ¿Los nuevos sustitutos de las vitaminas sintéticas?

Llamamos superalimentos a aquellos alimentos que contienen más nutrientes por caloría que la mayoría. Son considerados auténticos tesoros nutricionales y contienen sobretodo vitaminas, minerales, enzimas y ácidos grasos esenciales.

En nuestra sociedad moderna es complicado evitar la contaminación ambiental y los aditivos alimenticios, así que, queramos o no, acabamos acumulando toxinas.  Además la agricultura agota las reservas nutricionales del suelo y las frutas y verduras que llegan a nuestros supermercados, son pobres en nutrientes. ¿Las consecuencias en las personas? frecuentes carencias nutricionales.

Los superalimentos te ayudan a afrontar estas carencias y desintoxican tu organismo. Y a diferencia de los complejos vitamínicos sintéticos, son 100% naturales y salvajes, es decir, el cuerpo absorbe y asimila sus nutrientes de manera eficaz.

¿Qué pueden hacer por ti los superalimentos?

La lista de beneficios de los superalimentos es interminable y no queremos marearte con un exceso de información, así que nos limitaremos a citar sus propiedades más importantes:

  • Desintoxican, por su alto contenido en antioxidantes.
  • Fortalecen el sistema inmunológico, por alto contenido en vitaminas y antioxidantes
  • Mantienen el colesterol a un nivel saludable por su alto contenido en aminoácidos esenciales omega 3, 6, y 9 y antioxidantes.

La acción de los antioxidantes es clave y sus múltiples beneficios se mencionan constantemente en el mundillo de la nutrición, sin embargo, la mayoría de la gente, no tiene ni la más remota idea de lo que son.

Llegados a este punto, dado que es crucial para entender los beneficios de los superalimentos, vamos a resumirte qué son y como actúan los antioxidantes.

Los antioxidantes, los secuestradores de los malos.

Existen muchos tipos de antioxidantes aunque los principales son la vitamina C y E, los carotenoides, los antioxidantes polifenólicos y el selenio.

El término antioxidante hace referencia a la capacidad de bloquear las reacciones de oxidación. ¿Cómo? secuestrando radicales libres, moléculas altamente oxidantes (los malos). De esta forma,los radicales libres dejan de ser libres y ya no pueden oxidar.

En cambio, cuando no son secuestrados, actúan reaccionando (oxidando) con los componentes de las células alterando, de esta forma, su composición química.

Entre estos componentes está el ADN, que, con los años, a medida que acumulamos radicales libres, va acumulando taras (alteraciones en la información genética).

Llega un momento en el que el ADN tiene tantas taras que pierde su funcionalidad. Y si el ADN no funciona, la célula tampoco.

Y por último, el suicidio.

Cuando ya no son útiles, las células se suicidan (sí, lo que oyes) mediante un proceso llamado apoptosisDe esta forma, con la edad, disminuyen el número de células en los tejidos

Muchas funciones corporales, como la respiración y la digestión, requieren procesos de oxidación, así que, al igual que envejecer, la producción de radicales libres es inevitable.

Se podría decir que los radicales libres son efectos colaterales de reacciones básicas para nuestra supervivencia. Ironías de la vida.

superalimentos semillasAdemás, un estilo de vida poco saludable, conlleva un aumento en la producción de radicales libres y el número de suicidios colectivos celulares, acelerándose, como consecuencia, el proceso de envejecimiento. Además si baja el número de células funcionales disponibles, también bajan tus defensas, debilitándose tu sistema inmunológico.

Los superalimentos no son el elixir de la juventud, sin embargo, su consumo puede ayudarte a mantenerte fuerte y a prevenir la aceleración del envejecimiento.

La naturaleza está llena de alimentos ricos en antioxidantes como el aguacate, las sardinas, las espinacas, la cebolla, la col rizada y muchísimos más, sin embargo, nosotros queremos revelarte los superalimentos más exóticos.

Apunta:

Los superalimentos más exóticos

Semillas de Chía, la joya mexicana.

Esta semillas con sabor a nueces fueron un ingrediente básico en la dieta de las antiguas culturas maya y azteca, sin embargo, hasta hace poco, eran completas desconocidas en nuestra sociedad.

Los mayas las usaban para aumentar su resistencia cuando tenían que realizar grandes travesías. De hecho, “Chía” es una palabra maya que significa “fuerza”. ¿Su secreto? Tienen 5 veces más calcio que la leche, 3 veces más antioxidantes que los arándanos y 3 veces más la cantidad de hierro que las espinacas.

También son especialmente ricas en ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6, grasas altamente insaturadas que ayudan a prevenir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares, y en fibra soluble, que mejora el tránsito intestinal.

Las semillas Sacha inchi, el maní de los incas.

Conocidas como el “maní de los incas”, las semillas de la planta Saha inchi son todo un tesoro nutricional. Esta planta oleaginosa procede de la Amazonia y ha sido parte fundamental de la alimentación en estas regiones durante miles de años.

Las semillas contienen altas cantidades de vitamina A y vitamina E, ácidos grasos omega 3, 6 y 9 y aminoácidos esenciales. Se consumen tostadas (como cualquier fruto seco) pero, sobre todo, se utiliza el aceite que se extrae de ellas para aliñar ensaladas y otros platos fríos.

Combaten el cansancio y el agotamiento, tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y ayudan a reducir el asma alérgica.

Las bayas de Goji, medicina tradicional china.

Los beneficios de las bayas de Goji aparecen descritos en los manuales de Medicina Tradicional China más antiguos. Las culturas asiáticas las han utilizado durante siglos para fortalecer la vista, luchar contra infecciones, equilibrar los niveles hormonales, retrasar el proceso de envejecimiento, y aumentar la energía y el bienestar.

Contienen más de veinte vitaminas y minerales, entre los que destacan el cinc, el hierro y el cobre. También son ricos en polifenoles y carotenos, componentes altamente antioxidantes. Su consumo es recomendado a las personas fumadoras o que viven en ciudades con un alto índice de contaminación.

Son ideales mantenerte con energía durante el día. De hecho se no se recomienda su consumo por la noche, ya que puede dar insomnio.

La espirulina, el alimento del milenio.

En la cultura azteca ya se consumía, aunque ha sido a partir del siglo XX cuando ha empezado a difundirse su consumo. Según la UNESCO la espirulina es el alimento del milenio.

Este alga de agua dulce posee 21 amonoácidos, de los cuales 8 esenciales (su consumo es imprescindible porque no podemos sintetizarlos). Uno de ellos es el triptófano, un potente antidepresivo. Es la fuente natural más rica en vitamina B12, minerales, hierro, magnesio, potasio, enzimas, antioxidantes y ácidos grasos esenciales.

Entre sus propiedades se encuentran la de reforzar el sistema inmunológico, aportar energía para periodos de intensa actividad física o mental y desintoxicar el organismo.

Baobab, el árbol de la vida.

Los Baobabs adornan el paisaje de diversas regiones de África y Australia y pueden llegar a vivir 1500 años. Las tribus aborígenes lo llaman “el árbol de la vida”.

Su fruto es el único en el mundo que se seca de forma natural mientras permanece en las ramas. Empieza siendo un fruto verde y va madurando como una fruta normal, pero en lugar de caer de la rama y echarse a perder, se queda en ella y se hornea al sol durante 6 meses. Esto le permite acumular gran cantidad de antioxidantes, potasio, magnesio y vitamina C (5 veces más vitamina C que la naranja).

Tiene un sabor cítrico (tipo sorbete) único, y mucha gente lo describe como una combinación de sabor a pera, pomelo, caramelo y vainilla con un cierto sabor dulce.

Açai, ideal para perder peso.

Son unas bayas brasileñas cargadas de antioxidantes que aumentan la energía, la resistencia y la capacidad de concentración.

Rico en vitaminas A, B y C, minerales (especialmente hierro y calcio), fibra dietética y proteínas. También contiene ácidos grasos omega-3 y aminoácidos esenciales.

Tienen propiedades desintoxicantes y su fibra ayuda a mantener la sensación de saciedad durante más horas y a regular el nivel de azúcar en la sangre; así que son ideales para perder peso o controlar los ataques de hambre.

El Diente de león, ideal para infusiones.

Ciertamente de exótico tiene poco pero no hemos podido resistir la tentación incluirlo. A menudo es tratado como una mala hierba y si tienes jardín, lo habrás arrancado y desechado más de una vez. Pues te interesará saber que la raíz de Diente de león es una de las hierbas más ricas en nutrientes.

Contiene una alta concentración de vitaminas y minerales esenciales incluyendo la vitamina B6, tiamina, riboflavina, vitamina C, hierro, calcio (media taza de hojas de diente de león contiene más calcio que un vaso de leche), potasio, ácido fólico y magnesio.

Las raíces pueden secarse y molerse para preparar infusiones. La raíz tostada tiene un sabor muy rico similar al café.

Los pétalos frescos o secos de esta hierba también son muy nutritivos y se pueden usar como guarnición en ensaladas y postres.

Todos ellos, mejores que los complejos vitamínicos encapsulados

Seguramente conoces a alguien cercano a ti, cuya despensa o botiquín de medicinas está llena de frascos de suplementos vitamínicos. Probablemente, esa persona también te habrá dicho, más de una vez, que a pesar de atiborrarse de vitaminas, se siente débil y enferma con frecuencia.

los superalimentos mas poderosos

 

Y es que las vitaminas, para poder ser asimiladas, necesitan estar ligadas a otros componentes llamados cofactores. Estos componentes permiten la

asimilación y potencian la actividad de las vitaminas.

Las vitaminas sintéticas, en cambio, han sido extraídas, aisladas y purificadas del alimento y aunque su estructura química es exactamente la misma que la de la vitamina natural, no van acompañadas de las sustancias necesarias para su actividad óptima.

Es como tener, por ejemplo, una radio sin antena… Sí, funciona, pero tendrás que conformarte con unas pocas emisoras.

Por su parte las vitaminas de los alimentos vienen en un “Kit completo” en el que no falta ningún complemento.

Dicho esto, y teniendo en cuenta la gran cantidad de superalimentos que alberga nuestra naturaleza, ¿quién necesita recurrir a las vitaminas sintéticas?

¿Cuáles son tus superalimentos favoritos y cómo los tomas? Déjanos saber en los comentarios…

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